México sortea crisis con el costo de su deuda y pago puntual de intereses

La deuda pública de México, comparada con la de otros países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), se ha mantenido estable desde que comenzó la pandemia (2020) y eso le ha valido al Gobierno federal el reconocimiento de organismos internacionales y al menos ocho premios internacionales por operaciones de administración y refinanciamiento de la deuda.

Mejores ingresos tributarios, combate a la evasión fiscal, trayectoria prudente ejercicio del gasto y buen manejo de la deuda son algunas de las acciones que organismos han destacado sobre las finanzas del Gobierno de México al compararlo con otras naciones. No obstante, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) –la deuda en su medida más amplia– muestra que la deuda como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) se ha incrementado año con año debido al costo financiero de ésta.

“Los países desarrollados generalmente tienen coeficientes de deuda más altos que los no desarrollados y esto tiene que ver con varios factores, por ejemplo que las grandes economías tienen un historial crediticio más largo, tienen bancos centrales fuertes, lo cual les permiten bajar la tasa de interés y el endeudamiento es con su propia moneda”, dijo en una entrevista con SinEmbargo el economista y politólogo Mario Alberto Campa Molina.

La deuda pública son todas las obligaciones del sector público contraídas en forma directa o a través de sus agentes financieros y se clasifica en dos tipos: bruta y neta (esta última es igual a la deuda bruta menos los activos financieros del país), de acuerdo con la definición de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Por su origen, la deuda pública de cada país se clasifica en interna o externa y por el periodo de contratación puede ser en corto o largo plazo.

Si bien en los últimos 21 años el porcentaje de la deuda sobre el PIB en México se ha incrementado al pasar de 30.6 por ciento en 2000 a 50 por ciento en 2021, economistas coinciden en que esto se debe principalmente a factores externos como por ejemplo la pandemia de COVID-19 en 2020 que afectó a todos las naciones sin excepción.

Sin Embargo