Nadie puede apoyar un sistema eléctrico cínicamente oligárquico

Todos los partidos deben apoyar la reforma eléctrica del presidente López Obrador. Nadie puede estar a favor de un sistema eléctrico cínicamente oligárquico, asegura el director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bar­tlett Díaz.

En la segunda parte de la entrevista con La Jornada, explica que su ruptura con el PRI fue ideológica, porque este partido abandonó el nacionalismo, cuando el Estado pasó a ser controlado por los tecnócratas, los secretarios de Hacienda que estudiaron en Estados Unidos.

Reveló que en el apagón del 28 de diciembre del año pasado tuvo responsabilidad directa la empresa española Acciona, de cuyo consejo de administración es miembro Hipólito Gerard, cuñado de Carlos Salinas de Gortari.

–¿Va a votar el PRI por la reforma, se va a oponer o se va a partir?

–Puedo decir que todos los partidos deberían apoyar la reforma y repudiar ese esquema abusivo. Entiendo que el PAN esté enardecido y su dirigente, Marko Cortés, vocifere en defensa de la reforma de Peña Nieto, pero a los del PRI les preguntaría: ¿de dónde surge el nacionalismo energético, la expropiación petrolera, la nacionalización de López Mateos? ¿De dónde son?

–¿Su ruptura con el PRI tuvo que ver con la cuestión energética?

–Mi ruptura con el PRI fue ideológica. Yo puedo acreditar que en toda mi vida he mantenido la misma posición nacionalista, social y que el PRI se apartó de eso. El PRI se fue yendo a la derecha.

“La dirección política del sistema, que está fincada en la Secretaría de Gobernación, fue suplantada por la Secretaría de Hacienda. Ese giro provocó un cambio ideológico radical. Es un momento en el que todos los secretarios de Hacienda o de Finanzas de América Latina habían estudiado en Estados Unidos y ellos toman el control del Estado.

“Este importante cambio se da en el camino hacia la elección presidencial, cuando Miguel de la Madrid hace candidato a la presidencia de la República a Salinas de Gortari. Independientemente de la personalidad de Salinas, es un traslado formal de poder. Se dio el cambio, por el que el PRI va dejando de ser el PRI y ya es otra cosa. Es un partido tecnocrático.

“Esa fue la disputa que tuvimos Salinas y yo en el camino de la sucesión presidencial. Lo describe Miguel de la Madrid en sus memorias. Ahí explica él cómo se inventa un proceso de selección de candidatos para tomar la decisión, ya no con el famoso dedazo que estaba muy criticado. Pero ahí está el cambio por el que el PRI va dejando de ser el PRI y ya es otra cosa. Es un partido tecnocrático.

“Un partido lejano al presidente Adolfo López Mateos, quien logra deshacerse de las empresas privadas del sector eléctrico, en una operación muy inteligente, con su secretario de Hacienda, Antonio Ortiz Mena, que éste describe en un libro espléndido.

La Jornada