Network, crítica feroz a la decadencia de la televisión en los años 70, aún vigente

Una crítica feroz a los medios de comunicación, en especial a la televisión, así como a un sistema político y económico decadente en el Nueva York de 1976, es el eje de Network, cuyo texto resulta vigente, profético y atroz, pues tiene que ver con la información, la desinformación, la lucha por el poder y el dinero.

La obra de teatro, con 20 actores en escena y protagonizada por Daniel Giménez Cacho, Zuria Vega y Arturo Ríos, se estrenará el primero de abril en el Teatro de los Insurgentes, con la dirección de Francisco Franco Alba. Está basada en la película de Paddy Chayefsky de 1976, ganadora de cuatro premios Óscar e igual número de Globos de Oro.

Ambientada en un foro de televisión, propicia una experiencia inmersiva y envolvente para el espectador, con un atractivo diseño de proyecciones. En escena aparece Howard Beale (Daniel Giménez Cacho), veterano presentador de televisión, quien es despedido por el bajo nivel de audiencia. Viudo y alcohólico, queda afectado y decide anunciar durante una emisión que se suicidará en su última aparición ante las cámaras.

También aparecen Max (Arturo Ríos), amigo, casi hermano de Howard, y Diana (Zuria Vega), una audaz productora, agresiva y sin escrúpulos quien decide subir los ratings cueste lo cueste y pese a quien le pese.

Somos conscientes de lo que decimos y contamos; es una historia que debe ser relatada ahora porque tiene una relevancia brutal, expresó Francisco Franco Alba sobre el montaje, que describe un peligroso y decadente Nueva York, curiosamente, en muchos sentidos, no muy diferente a la Ciudad de México en 2022.

Acerca de su participación, a la que fue invitado desde hace cuatro años, Giménez Cacho expresó: Tenía muchas ganas de hacer teatro y cine después de la pandemia, pues son lugares de reconexión conmigo mismo, con los compañeros y con el oficio.

En el teatro, aseguró el actor, he podido profundizar y perfeccionar; me gusta hacerlo y con esta obra estoy emocionado, pues el personaje es increíble. Estoy con mucha expectativa de ver qué le dice a la gente. La puesta en escena es muy provocadora e interpela de forma directa al público. Es una situación de la década de 1970, pero que encuentra traducción a la época actual.

De hecho, el problema del que trata la obra, sigue ahí sin resolverse, puntualizó Giménez Cacho. Aseguró que vive feliz en México y no cambiaría su vida por nada del mundo. No me voy a mover de aquí, puedo ir a trabajar y regresar, pero no me interesa irme. Poder venir al teatro de los Insurgentes en bicicleta, volver a mi casa, para mí, vale oro, más que Hollywood.

Acerca del asesinato de periodistas en el país, el actor sostuvo: Todos sabemos que las cosas están mal… les acabo de decir uno de los diálogos del personaje; siempre me pregunto si no está peor, en algunas cosas, que en el momento en que se escribió la obra. En México, vivimos una época de mucha violencia, justamente contra reporteros, esto es alarmante y está empeorando, pero no sabemos qué hacer.

La Jornada