El grupo político de Felipe Calderón que fue derrotado en Tamaulipas, integrado por exsenadores del Partido Acción Nacional (PAN) que han hecho millonarios negocios con el gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, pretende ahora ganar el Gobierno de Coahuila con uno de los suyos, Luis Fernando Salazar Fernández, pero con Morena y con una turbia relación con un operador del priista Miguel Riquelme.
Salazar Fernández es amigo y socio empresarial de Roberto Gil Zuarth, exsecretario particular de Calderón, y de Jorge Luis Lavalle Maury, preso por recibir sobornos para votar a favor de la Reforma Energética de Enrique Peña Nieto que involucra a otros exsenadores del PAN, pese a lo cual es impulsado por Mario Delgado, presidente de Morena, a la candidatura a Gobernador de Coahuila.
En las elecciones de 2018, Salazar Fernández ganó una diputación federal de mayoría por el PAN, pero en octubre de ese año renunció a dos décadas de militancia y se incorporó a la bancada de Morena a invitación de Delgado, quien era el coordinador, y en las elecciones de 2021 fue candidato de este partido a la presidencia municipal de Torreón.
Luego de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) anuló su candidatura para contender por la Alcaldía, debido a que no presentó informe de gastos de precampaña, fue sustituido por su padre, Luis Fernando de la Asunción Salazar Woolfolk, un recalcitrante ultraderechista y hasta entonces severo crítico del Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Salazar Fernández asegura que ya rompió con el grupo de Calderón y con el compadre de éste, Guillermo Anaya Llamas. Admite que votó a favor de todas las reformas del Pacto por México, incluida la energética, pero defiende su derecho a rectificar: “No siento que tenga que estar condenado a algo que hice y que creí en el pasado, y que descubrí que no era lo que yo pensaba”.
Pero así como niega que siga formando parte del grupo de Calderón y se ufana de su militancia en Morena, Salazar Fernández ha hecho negocios con el Subsecretario de Finanzas del Gobierno de Coahuila, Xavier Alain Herrera Arroyo, identificado como operador político y financiero del Gobernador Riquelme.
El 20 de enero del 2021, cuando ya se perfilaba para ser candidato de Morena a la presidencia municipal de Torreón, en las elecciones de junio del año pasado, Salazar Fernández recibió en su cuenta bancaria de BBVA un depósito en cheque de 7 millones 100 mil pesos de la empresa El Creador Decoración, S.A. de C.V., propiedad del priista Herrera Arroyo.
Información obtenida por SinEmbargo establece que con los recursos económicos que obtuvo de Herrera Arroyo, Salazar Fernández pagó, a su vez, 3 millones 719 mil pesos a la empresa Canal XXI, S.A. de C.V., vinculada a Televisa.
Consultado al respecto, Salazar Fernández niega conocer a Herrera Arroyo y asegura que vendió a través de una corredora un inmueble en obra negra, en el fraccionamiento Cumbres de Torreón, pero nunca supo quién era el propietario de la empresa que adquirió en 11 millones de pesos la propiedad.
“Nunca participé con esta persona, nunca supe quién era el dueño de la empresa. Se hizo la firma con un representante legal que no era él. Desconozco quién era el socio de esta empresa ni he tenido trato jamás con él alguno y, al contrario, si alguien ha sido crítico del régimen he sido yo”.
Y sobre el pago que hizo a la empresa Canal XXI, S.A. de C.V., asegura que fue para pagar a Televisa la difusión de un informe como Diputado federal: “No son recursos públicos y son recursos absolutamente declarados”.
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