El valor excepcional de Teotihuacan como patrimonio de la humanidad está en riesgo debido a la carga social rebasada de las poblaciones que la rodean, advierte en entrevista Rogelio Rivero Chong, director de la zona arqueológica ubicada en el estado de México.
Aunque el turismo ha crecido brutalmente de manera exponencial, no hay derrama económica hacia las comunidades, describe el especialista, después de que la imponente ciudad prehispánica fue incluida por la organización World Monuments Fund (WMF) en la lista de los 25 sitios que enfrentan desafíos globales y requieren atención urgente para su conservación en la categoría de turismo desequilibrado.
El pasado 18 de abril se inició la campaña mundial con el fin de recaudar fondos para la protección de los sitios elegidos entre más de 225 nominaciones en el mundo.
El arqueólogo describe que las comunidades alrededor no están desarrolladas. No podemos convivir de manera armónica, porque para proteger el patrimonio, tendría que dejarse de construir. Todos estos factores ponen en riesgo en un futuro cercano la viabilidad de que esto siga funcionando como una gran zona arqueológica, y pone en riesgo el valor excepcional por el que fue declarado patrimonio de la humanidad por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés).
Entre las factores que requieren atención, el entrevistado apunta hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), inaugurado en marzo pasado, ya que no se incluyó al Valle de Teotihuacan en el plan de desarrollo, a pesar de la cercanía con el punto de gran flujo de visitantes. Describe que hace tres o cuatro años era una gran oportunidad, y cuestiona: ¿Cómo se les olvidó que la zona más visitada del continente americano, ubicada tan sólo a 14 kilómetros, no esté asociada a un plan de desarrollo de un aeropuerto internacional?
Rivero Chong solía bromear que el nuevo aeropuerto, más que de la Ciudad de México, lo era de Teotihuacan debido a la cercanía. Sin embargo, no se le incluyó en el plan de desarrollo para municipios y pueblos que colindan con las instalaciones de Santa Lucía, el cual se anunció en la apertura de las instalaciones el 21 marzo. La zona arqueológica no está incluida como colindante por un kilómetro de diferencia. En este momento, no hay un plan de vialidad para el Valle de Teotihuacan; sí para la región de Tecámac y Ecatepec.
Advierte: Todavía es una gran oportunidad, si podemos tocar la puerta del presidente Andrés Manuel López Obrador y que nos hagan caso con eso, porque, si no, lo que va a crear la introducción de servicios agregados al AIFA, como las aduanas, nos va a impactar en el Valle, y eso va a generar una presión urbana sobre las áreas de amortiguamiento de la zona.
La Jornada




