En al menos cinco de los 13 municipios que integran la zona metropolitana de la capital existe una veintena de campos de golf, entre públicos y privados, algunos regados con agua potable, a pesar de la crisis hídrica que azota a la entidad y que ha obligado a las autoridades a limitar el suministro del líquido.
Entre esos espacios privados destacan, por el alto nivel económico de su membresía, el de Las Misiones Club Campestre, en Santiago; Valle Alto, en Monterrey y el Club Campestre de Monterrey AC, en San Pedro Garza García, el segundo municipio más rico de México.
Vecinos del club de golf Las Misiones Club Campestre denunciaron a través de las redes sociales el dispendio del recurso que hace este club privado, al regar a diario las 60 hectáreas que tiene, con agua potable proveniente de 11 pozos de su propiedad.
Víctor Martínez, del organismo no gubernamental Plan San Pedro, y vecino del Club Campestre de Monterrey AC, situado en San Pedro Garza García, dijo que la mayoría de los clubes de golf son privados y su pasto se riega con líquido obtenido del subsuelo proveniente de los veneros que poseen.
En entrevista, expuso que los pozos son concesionados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y en el caso de este club, tiene conocimiento de que una de ellas está vencida y la otra vigente y de ahí obtienen el agua de riego.
Señaló tener informes de que hay campos que no cuentan con las autorizaciones, pero es muy probable que la mayoría sean regados con agua potable, ya que quienes vienen a jugar este exclusivo deporte le hacen el fuchi al agua tratada.
La Jornada




