Las remesas que ingresaron al país en 2021 siguen reportando cifras sin precedente. Con datos acumulados a noviembre, los envíos de dinero de mexicanos en el extranjero representó entradas a la nación por 46 mil 834 millones de dólares. La cifra rebasa 15.3 por ciento el flujo que llegó en todo 2020, cuando alcanzó un récord de 40 mil 604 millones de dólares.
Datos del Banco de México muestran que ya rebasada la cifra para todo 2020, el trabajo de quienes dejaron el país en busca de mejores oportunidades también es 26.73 por ciento mayor a todo lo recibido entre enero y noviembre del año antepasado, cuando el saldo de remesas alcanzó 36 mil 954 millones de dólares.
Tan sólo al observar datos de noviembre de 2021, los 4 mil 665 millones de dólares que llegaron al país implican un incremento de 37.7 por ciento respecto al mismo mes de un año previo, cuando las remesas fueron de 3 mil 387 millones de dólares, y el mayor saldo desde que hay registro para un periodo similar.
El trabajo de los mexicanos en el extranjero, traducido en remesas, se mantiene como la principal fuente de divisas hacia el país, por arriba de exportaciones petroleras y la inversión extranjera directa. Analistas financieros consideran que dichos recursos romperán la barrera de los 50 mil millones de dólares cuando se revisen las cifras de 2021.
En un reporte, la Asociación mundial de conocimientos sobre migración y desarrollo del Banco Mundial estimó que las remesas hacia México llegarán a 52 mil 700 millones de dólares en 2021, monto que prácticamente igualará a China como el segundo mayor receptor de estos recursos, sólo detrás de India.
Por lo pronto, el flujo acumulado de ingresos por remesas entre diciembre de 2020 y noviembre de 2021 alcanzó ya los 50 mil 484 millones de dólares, superior al flujo acumulado a 12 meses reportado en octubre pasado, de 49 mil 206 millones de dólares.
El avance en los recursos que mexicanos obligados a migrar envían al país ha sido celebrado por el gobierno federal, por significar un apoyo al consumo de la población con menos ingresos; sin embargo, el Banco Mundial conjetura varias razones para dicha tendencia.
La Jornada




