La Organización Mundial de la Salud (OMS) en su último informe sobre calidad del aire en ciudades de todo el mundo registró un aumento del número de urbes mexicanas que superan el doble o el triple de los límites aprobados por el organismo de salud de la ONU: la Zona Metropolitana de la CDMX, la región de La Laguna y Toluca de Lerdo.
Para efectos de medición, la OMS estableció un estándar que las ciudades no deberían rebasar: 10 partículas por metro cuadrado de media anual, en el caso de las PM2.5, que son las más dañinas, y 20 -partículas por metro cuadrado de media anual, en el caso de las PM10.
Según la base de datos de la OMS sobre calidad del aire revisada por este semanario –enfocado en las PM2.5, las más perjudiciales– los datos son preocupantes: en 2018 la Zona Metropolitana de la CDMX registró 31, la región de La Laguna 30 y Toluca de Lerdo 31 PM2.5, lo que supera por el triple lo estipulado por la OMS para conservar sanos los pulmones.
Algo similar ocurrió en otras ciudades y localidades de México durante 2018: Aguascalientes reportó 25, Cuernavaca 19, Guadalajara 25, Mexicali 26, Oaxaca 22, Toluca 31 PM2.5. Estas urbes duplican los estándares que permite la OMS sobre la calidad del aire.

También rebasan el umbral Mérida 15, Pachuca 14, Poza Rica 13, Puebla 16, Querétaro 13, San Luis de la Paz 11, San Miguel Allende 12 y Tula con 18 PM2.5.
Algunos municipios o ciudades no enviaron datos recientes a la OMS, por lo que las últimas mediciones son de 2017 o anteriores; otras, que en 2014 proporcionaron información para el primer informe de este tipo de la OMS, esta vez no lo hicieron. La organización desconoce las razones.
En 2017 Tlalnepantla registró 26, Tlalpan 20, Azcapotzalco 23, Benito Juárez 23, Coyoacán 20, Cuajimalpa 20, Cuauhtémoc 23, Ecatepec 27, Gustavo A. Madero 23, Miguel Hidalgo 21, Milpa Alta 20, Nezahualcóyotl 21 y Venustiano Carranza 25.
En 2013 Magdalena Contreras reportó 22; en 2015, Álvaro Obregón 21 PM2.5; en 2016 Iztapalapa 26 partículas. Pero no ofrecieron nuevas mediciones.
Localidades como Silao, Salamanca, Morelia, León, Durango, Chihuahua, Celaya y Chalco no presentaron datos en 2018 sobre PM2.5 aun cuando anteriormente sí habían hecho mediciones de estas partículas; tampoco Naucalpan.
Según la OMS, no existe un umbral por debajo del cual las partículas no causen ningún daño a la salud: cualquier exposición es dañina. Lo que más preocupa son las partículas PM2.5, que al ser muy finas son capaces de llegar hasta el fondo de los pulmones, causando cardiopatías, neumopatías y cáncer, e impidiendo el desarrollo del sistema respiratorio.
Tomando esto en cuenta, la base de datos de la OMS consultada por este semanario, en 2018 son más ciudades las que se sumaron a la lista de urbes contaminadas que la publicada en 2014.
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