Salvador Cienfuegos, oficialmente intocable

Las acciones u omisiones en que incurrieron altos mandos y tropa del Ejército el 26 y 27 de septiembre de 2014, cuando desaparecieron los 43 normalistas, fueron soslayadas por el informe que sobre el caso dio la Presidencia de la República el pasado jueves 18.

Sin embargo están detallados en la Recomendación 15VG/2018 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), donde se asegura que el entonces titular de la Sedena, Salvador Cienfuegos Zepeda, hizo una declaración “que pudiera traducirse en una falta al Derecho a la Verdad”.

Cuestionado sobre la responsabilidad de Cienfuegos, el presidente Andrés Manuel López Obrador, de nuevo, respaldó su inocencia y guardó silencio sobre las órdenes de detención contra 20 altos mandos militares.

El pasado jueves 18 el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas Rodríguez, dio a conocer el “Informe de la Presidencia de la Comisión de la Verdad y el Acceso a la Justicia del caso Ayotzinapa” (Covaj), en el que se omite la actuación de los militares durante la noche de Iguala. Pero una semana después culpó al comandante del 27 Batallón de Infantería, José Rodríguez Pérez de dar la orden para asesinar y desaparecer a seis normalistas de Ayotzinapa.

El informe de la Covaj sólo hace referencia al soldado Julio Cesar López Patolzin, infiltrado en la normal, quien se encargaba de informar a la Sedena los movimientos de los estudiantes. Él tuvo una última comunicación con su superior, el teniente de Infantería Francisco Macías Barbosa, a las 10:00 horas del día 26, cuando desapareció junto con los estudiantes sin que la Sedena activara el protocolo de rescate correspondiente.

Proceso