En los últimos dos años, la producción de crudo de México ha tenido una reactivación más bien errática, mientras que la refinación crece aunque a un ritmo más moderado.
Por su parte, la exportación ya sigue una tendencia importante a la baja.
De acuerdo con cifras de Pemex, la extracción alcanzó los 10,000 barriles diarios, mientras que la producción de petrolíferos fue de 911 mil barriles por día.
El Economista




