Seis errores en El juego del calamar que pasan desapercibidos

Nadie pone en duda el fenómeno en el que se ha convertido El juego del calamar, la serie internacional del momento y el gran éxito de Netflix de la temporada, que recuerda al fenómeno vivido por Parásitos en 2019.

Porque errar es humano y ni siquiera un juego tan metódico como el de esta brutal competición se libra de ello. Porque esta primera temporada ha tenido unos cuantos lapsus que no han pasado desapercibidos para un fandom que ha coronado a la serie como una de las más seguidas del servicio en streaming. De hecho, alguno que otro “imperdonable”.

Estos son algunos los mayores deslices que han podido verse en El juego del calamar… pero que pasaron inadvertidos para la mayoría de sus millones de espectadores en todo el mundo.

1.- NÚMEROS ERRÓNEOS Y CAMBIOS DE SEXO

Los 456 participantes del juego acaban arrojados a la arena con un característico chándal de color verde. Aparte del anciano (Oh Il Nam) con el número 001 y Gi-hun, que tenía el 456, los únicos números que mantienen su coherencia narrativa en la trama son los de los personajes principales.

La mayor parte de los extras que aparecen de participantes van variando sus números. Por ejemplo, hay una secuencia en la que aparece la participante número 061. Sin embargo, cuando se muestra el panel de los eliminados, el que aparece con el número es un varón.

2.- UNA GRAVE FALTA DE ORTOGRAFÍA

Cuando el detective se coló en la arena, comienza a buscar información y se logra colar en la sala de archivos para hojear papeles. Aquí surge un error “imperdonable”. Es muy habitual que en documentos sensibles esté escrita la frase hecha en ingles “Top secret”. Ahora bien, la que aparece en los papeles dista mucho ser la habitual, al estar escrita erróneamente como “Top scrert”.

3.- EL PARTICIPANTE MÁS LONGEVO

Parece que el participante más longevo no es el concursante 001, sino el concursante 013. En la prueba en la que los jugadores deben pasar unos paneles de cristal. Unos están hechos de vidrio templado, que permite aguantar el peso de máximo dos personas, los otros son de vidrio normal, lo que significa que se rompen nada más pisarlos.

4.- EL PARAGUAS CAMBIANTE

En el juego de las tabletas de azúcar, había que tallar diferentes formas. Mientras que los círculos, los triángulos y las estrellas tenían una forma concreta, y aquel que no se acercara a ella recibía un tiro, parece que con la figura del paraguas el juego era más complicado.

5.- SER RICO NO TE HACE TENER MEJOR MÓVIL

Con 45 mil 600 millones de wones en el bolsillo (más de 39 millones de dólares), es lo que el protagonista le dio de dinero a la madre de Sang-woo, Gi-hun es millonario. Sin embargo, no parece que eso influya en su decisión de tener un móvil, pues en la escena del aeropuerto, tenía en su mano un Samsung S3, un móvil de 2012. El caso es que cuando era pobre tenía un Samsung S7, lanzado en 2016 y de mayor gama.

6.- COMER AIRE

No es extraño que en series y películas, los actores finjan comer y beber. En el caso de ‘El juego del calamar’ esto sucede. Sin embargo, cuando el actor Lee Jung-jae hace que come su ración de comida en el concurso, su fiambrera se mantiene intacta.

Sin Embargo