Tras 27 años, Microsoft despide a su navegador Internet Explorer (IE), que estuvo vigente desde 1995, y le da la bienvenida oficial a Microsoft Edge, por el que apostó desde 2016 y sustituirá en todos los equipos facturados por Microsoft.
“Con un número creciente de sitios web que ya no son compatibles con Internet Explorer, Microsoft Edge ofrece una experiencia de navegación más rápida, más segura y más moderna que aún puede abrir sitios heredados que dependen de Internet Explorer cuando sea necesario”, afirma la compañía en un comunicado.
Edge llegó para solucionar un problema clave: la compatibilidad con sitios web y aplicaciones viejos, pero esto no demerita la gran historia el navegador más famoso que llegó a la cima de la tecnología y hoy se despide para darle paso a la era moderna.
En 1994, Explorer vio la luz gracias a Thomas Reardon. Luego lo dirigió Benjamin Slivka, quien se valió del código fuente de Spyglass, Inc. Mosaic, uno de los primeros navegadores comerciales en el mundo tecnológico.
La primera versión, denominada Microsoft Internet Explorer, fue lanzada para su instalación como un complemento de Microsoft Plus para Windows 95 en el año de 1995.
Posteriormente, Internet Explorer 1.5 fue lanzada varios meses después para Windows NT y se agregó soporte para la representación básica de tablas.
Sin embargo, el permitir que el sistema operativo llevara consigo el navegador de forma gratuita, evitando con ello el pago de regalías a Spyglass, Inc., hizo que poco después se tradujera en una demanda y una posterior indemnización de varios millones de dólares.
Pese a este inconveniente, el explorador fue pionero en el mundo de la tecnología y, por ello, fue el más usado durante los 25 años que estuvo vigente, siendo un parteaguas para los navegadores que siguieron después.
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