«No es fácil hacer un balance de la administración de Andrés Manuel Lopez Obrador considerando que México parece ser un país habitado solo por dos tipos de personas: los que lo odian apasionadamente y los que lo aman con desmesura. Por consiguiente, las opiniones sobre su gobierno suelen decantarse entre la satanización y la beatificación absoluta. Intuimos que la realidad está en algún lugar entre estos dos extremos, el problema es determinar en qué punto, a partir de un análisis que no esté comprometido de antemano con el resultado»: Jorge Zepeda.




