Cientos de periodistas salieron a las calles de al menos 38 ciudades del país para exigir justicia ante los asesinatos de Lourdes Maldonado, Margarito Martínez Esquivel y José Luis Gamboa. Tres homicidios ocurridos con días de diferencia y que se suman a los de otros 148 comunicadores que han perdido la vida desde el año 2000, en donde la constante tiene nombre: impunidad.
Las cifras que aportan organizaciones internacionales dan precisamente cuenta de la falta de justicia en los crímenes que se cometen contra el gremio periodístico. Reporteros Sin Fronteras destaca que en México la impunidad es casi total pues entre el 95 y 99 por ciento de los asesinatos de periodistas el autor intelectual queda libre.
Leopoldo Maldonado, director regional de Artículo 19, explicó que a la violencia contra periodistas le acompaña la impunidad que es casi absoluta en el país. Al respecto, señaló que “la impunidad es un problema de Estado y no solo de una dependencia, en donde hay una serie de responsabilidades que no se están asumiendo a nivel institucional”.
“La impunidad tiene como telón de fondo el interés político en mantener sin castigo los crímenes contra la prensa”, destacó el activista.
El representante del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés), Jan Albert Hootsen, y Balbina Flores, de Reporteros sin Fronteras en México (RSF), consideraron en entrevistas por separado con SinEmbargo que la impunidad es el factor que incentiva estos crímenes porque el mensaje que se envía es que cualquier persona que quiera matar a una periodista como Lourdes lo puede hacer con muy pocas consecuencias.
“Mientras la impunidad prevalezca en los asesinatos de periodistas, es decir, que no se lleve a los tribunales y a sentenciar a los autores materiales e intelectuales, pues el mensaje es que esto puede seguir pasando”, dijo Flores Mendoza en entrevista con SinEmbargo.
En ese sentido, Albert Hootsen citó las propias cifras con las que cuenta el Gobierno: “No podemos tampoco desligar el hecho de que los niveles de impunidad no han bajado durante la gestión de Andrés Manuel López Obrador. La propia Secretaría de Gobernación la semana pasada nos ofreció cifras señalando que al menos el 91 por ciento de los asesinatos de periodistas que ocurrieron durante el Gobierno de López Obrador están quedando en completa impunidad y la impunidad es el factor que determina todo”.
El director de Artículo 19 abundó a su vez que otro elemento adicional que ha crecido en los últimos años, y que se podría considerar como aliciente, es la descalificación permanente de la prensa desde el poder público de todos los niveles. “No es una cuestión sólo de un personaje o un jefe público, como en el caso del Presidente, sino que ya es una conducta recurrente en los titulares de los poderes ejecutivos estatales, municipales y legisladores”.
En los asesinatos contra periodistas, las organizaciones que documentan las agresiones han encontrado —tras analizar, recabar información y testimonios— un posible vínculo entre crimen organizado y autoridades.
“Cuando cometen este tipo de agresiones contra la prensa (los perpetradores) no lo cometen al margen de las autoridades, lo comenten con algún nivel de complicidad, ya sea directa o por la omisión en la que incurren las autoridades investigadoras que no llegan a esclarecer los hechos ni a sancionar a los responsables”, dijo Leopoldo Maldonado.
México terminó el 2021 con la nada honrosa distinción de ser el país más peligroso para los periodistas, con siete comunicadores asesinados. Fue el tercer año consecutivo en que la nación es catalogada como un lugar peligroso para ejercer el periodismo. Tan sólo en enero, tres comunicadores más han sido asesinados. Los nombres de Lourdes Maldonado, Margarito Martínez Esquivel y José Luis Gamboa se suman a la lista de Artículo 19 de 148 comunicadores que han perdido la vida desde el año 2000 por posible vínculo con su labor.
Sin Embargo




