Tribunales electorales han servido a gobiernos; reforma podría reivindicarlos

La mayoría de los tribunales electorales estatales, cuyos integrantes son elegidos por el Senado sin pasar por un proceso de meritocracia, han sido señalados por años de ser organismos que están al servicio del Gobierno en turno y sin una independencia para resolver de manera imparcial, por lo que algunos especialistas consideran que para evitar que sean botín de partidos políticos, el presidente Andrés Manuel López Obrador debe incluirlos dentro de su propuesta de Reforma Electoral.

“Ojalá se cambie el método de designación porque hoy lo que tenemos es un reparto de cuotas partidistas”, dijo en entrevista Javier Martín Reyes, profesor de la División de Estudios Jurídicos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y uno de los coordinadores y autores del libro Ni tribunal ni electoral (UNAM, 2021), una obra publicada en meses pasados que analiza críticamente el desempeño del Tribunal Electoral.

La Reforma Electoral que el Presidente López Obrador ha impulsado, incluye una renovación del Instituto Nacional Electoral (INE) y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), organismos autónomos a los que ha cuestionado duramente; sin embargo ha excluido a los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE) y a los tribunales electorales estatales.

La Reforma Electoral del año 2014 trajo consigo una serie de cambios positivos en la materia, pero también dejó pendientes. Por ejemplo, antes de la reforma cada legislatura local elegía a quienes iban a desempeñar ese cargo, lo que generaba un enorme grado de dependencia hacia los gobernadores y congresos estatales por el hecho de que no tenían un presupuesto garantizado y eso limitaba su labor. Lo mismo pasaba con los institutos electorales locales.

En 2014 se abrió la oportunidad de cambiar este método de asignación de los integrantes de los OPLES y tribunales electorales estatales. En el caso de los primeros el procedimiento cambió para bien, explicó el profesor del CIDE Javier Martín Reyes. “Hoy quienes son designadas como consejeras y consejeros locales pasan por evaluaciones muy rigurosas, tanto de conocimientos como de habilidades, lo cual garantiza una independencia mucho mayor. De hecho la última palabra en la designación de los OPLES no la tienen los partidos políticos ni las legislaturas locales, sino que la tiene el INE. Entonces esto ha mejorado el perfil”.

Pero eso no pasó con los tribunales electorales locales, en vez de crear un mecanismo que garantizara el mérito y la independencia de sus integrantes, lo que se estableció fue un sistema donde solo un órgano de carácter político y nacional —el Senado— realiza las designaciones.

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